«La miseria no la inventó, sino que la vio»

El arzobispo de la Plata apoya al futbolista Carlos Tévez

Denunció la pobreza en el norte argentino, y le han dicho de todo. Carlitos Apache Tevez regresó a Argentina para estar más cerca de su familia. Denunció la pobreza en el norte argentino, y le han dicho de todo, pero el obispo de La Plata lo ha respaldado.

Monseñor Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, Argentina

Monseñor Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, respaldó al Apache. En el programa televisivo Claves para un mundo mejor, del que es columnista, dijo: «El jugador Carlos Tévez va a la Provincia de Formosa y luego declara que ha quedado impresionado por la miseria que ha visto allí, y por el contraste social. Ese atrevimiento le valió ataques e insultos terribles; pero la miseria no la inventó sino que la vio, es innegable». El arzobispo elogió además algunas reflexiones de Tevez sobre los valores y la familia;

«Mis sobrinos no tienen todo, le hacen falta cosas. Y de ahí doy un ejemplo para mis hijas, porque lo que ellas tienen lo tienen que valorar muchísimo porque a mí me cuesta. No es que porque gano dinero por jugar al fútbol voy a tirar la plata porque sí… Me levanto a las seis de la mañana, entreno, y se los hago notar, obvio. Obvio que les doy todo, pero cuando hay que bajarla…», explicó Tévez en esa entrevista.

«Volví por mi familia, por mi señora, por mis hijas, por mis hermanos, por mis viejos. Porque el día de mañana quiero vivir acá. Así como estamos y todo no cambiaría a la Argentina. Comer un día con mis amigos en el barrio me baja a la realidad», relató, y profundizó: «Una o dos veces por semana voy al barrio. Cuando estoy ahí, mis amigos no me dejan pagar la comida. Son cinco o seis, y sólo tres tienen trabajo».

Además, el Apache, como también se la ha escuchado a otros jugadores argentinos como Javier Mascherano, aclaró que su trabajo para él no es sacrificio: «Sacrificio es lo que hacía mi viejo, y lo que hacen los laborantes que se levantan a las cinco de la mañana y vuelven a las siete a su casa. A mí me pagan por hacer lo que me gusta, que es jugar al fútbol».

Ya pasado el primer River Boca desde su regreso, y antes que la violencia que abunda dentro y fuera de los estadios empañe la sabiduría de sus palabras –ojalá que no-, bien vale un repaso por las palabras de un hombre que teniéndolo todo y pudiendo tener aún más, vio que ya tenía lo suficiente, y relegó el olimpo profesional por su familia.

Cortesia: semanario catolico Alfa y Omega

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