Además del daño a los cultivos la sequía genera falta de agua para consumo humano en las zonas rurales, donde la población depende, en su mayoría, de pozos.

Nicaragua es el país de la región que tuvo menos afectación por sequía A nivel centroamericano 3.5 millones de personas se encuentran en inseguridad alimentaria por el efecto acumulado del fenómeno de El Niño, que ha generado sequía desde 2014, informó la Concertación Regional para la Gestión de Riesgo (CRGR), a propósito del Día Internacional de la Reducción de Riesgo de Desastre que se celebró ayer.

Eduardo González, de la CRGR, aseguró que El Salvador y Honduras acumulan pérdidas de hasta el 75 por ciento de sus cosechas este año.

A estos países les sigue Guatemala y en último lugar, como el país con menos pérdidas, está Nicaragua, según datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de la Asistencia Humanitaria (OCHA). González afirmó que Nicaragua tuvo “un poco más de suerte”, porque el sistema productivo en el país trabaja con insumos agroecológicos.

Sumado a la inseguridad alimentaria hay aproximadamente dos millones de personas que no tienen acceso a agua para consumo humano. González explicó que una persona necesita cien litros de agua por día; no obstante, hay zonas en Centroamérica donde las personas apenas disponen de entre 5 y 9 litros de agua por día, producto de la sequía.

Teniendo en cuenta la vulnerabilidad de la región centroamericana, la Mesa Nacional para la Gestión de Riesgo en Nicaragua se unió a la campaña que desarrolla la plataforma Centroamérica Vulnerable ¡Unida por la Vida! Esta campaña implica la recolección de firmas para solicitar que Centroamérica sea declarada zona altamente vulnerable ante eventos climáticos extremos.

Las firmas se entregarán durante la Conferencia de las Partes de Naciones Unidas (COP 21) que se realizará en París, en diciembre de este año. PERSPECTIVAS Para el 2016 se espera que el fenómeno de El Niño siga afectando la región; sin embargo, es posible que haya mejores niveles de lluvia que en 2014 y 2015.

Según Eduardo González, de la Concertación Regional para la Gestión de Riesgo (CRGR), el próximo año es posible que el invierno se normalice hasta después de junio y lluvias de lleno habrá posiblemente hasta el segundo semestre.

En Nicaragua la sequía se manifestó desde 2014 y para este año produjo afectaciones en casi todo el país, pero más aún en occidente, donde se perdió durante la cosecha de primera el 95 por ciento de los cultivos de maíz y frijol.

Cortesía: La Prensa

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